sábado, 17 de octubre de 2015

El cartero siempre paga dos veces

Bueno, el cartero, el charcutero y hasta el pastor de avestruces, una cuando te retienen de la nómina, otra cuando compras y pagas el IVA, y todas las que vienen detrás, porque de los impuestos no se libra ni el que los inventó. Bueno, este último tal vez sí, aunque eso lo digo yo porque soy muy mal pensado, toda una mala influencia.
Tan mala que te recomiendo que hoy no leas esto (ja ja, como si alguien leyese algo de lo que escribo... además de mala influencia soy un capullo iluso). No obstante,mejor no lo leas, porque hoy solo voy a quejarme, doy mal rollo. Estoy cansado de pagar. No soy capaz de declararme insumiso fiscal, porque el sistema me aplastaría, (yo soy muy cobarde, tanto que devolvía los DVDs rebobinados al videoclub para que no me llamasen la atención) pero al menos voy a dar mal rollo. 

Hasta hace unos años, me consideraba un convencido de los impuestos. En la universidad me argumentaron a favor de ellos (o lavaron el cerebro, no tengo claro cual es el término adecuado). Si quiero beneficiarme de ciertos servicios públicos, tendremos que pagarlos entre todos, del mismo modo que si deseo bañarme en la piscina, entre los vecinos tendremos que pagar el cloro. Hasta aquí no hay quien lo dude. Otra cosa es que siempre habrá quien quiera desinfectar el agua con cloro, con iones de cobre o quien prefiera convertirla en la ciénaga de Shrek. 

Pero, ¿qué dice el Gobierno que hace con mi IRPF?:


No me jodas. Casi la mitad de mi dinero (el 40%) se destina a mantener a otros y mientras tengo que oír casi a diario que no están garantizadas las pensiones para la gente de mi generación. ¡Eso es!. Yo sostengo a otros y cuando necesite ser sostenido, que me den por saco. Para eso prefiero aportar mi 40% a un plan de pensiones privado. Suponiendo que fuese mil-eurista, con 30 años y que ni siquiera percibiese intereses por ese plan, jubilándome con 65 años, tendría 168.000,00€ en mi hucha. Si la esperanza de vida está en los 80 y tantos años, (pongamos 85), tendría 700€/mes garantizados. Ojo, que 35 años de intereses que he despreciado en este burdo cálculo, da para mucho más.

El 14% de sanidad se queda corto. Me gusta nuestro sistema sanitario. Te ayuda a ser paciente mientras te toca tu turno, conoces gente nueva en las habitaciones de hospital y te ayudan a valorar las pequeñas cosas de la vida cuando durante 6 meses de diagnósticos salpicados en el tiempo no sabes si son gases o un tumor maligno. El sistema sanitario sigue siendo decente porque la decencia la mantienen los empleados públicos sanitarios, a pesar del sistema,de sus contratos de mierda y del escaso presupuesto. Por encima de grandes coches o mansiones, lo primero es estar vivo para poder disfrutar del resto y la escala de valores igual no está bien definida. Por otro lado, si el único modo de evitar una lista de espera es contratar un seguro médico privado... ¿por que cojones tengo que pagar por duplicado un servicio sanitario?. Deberíamos poder elegir, igual que no tenemos  2 seguros sobre un mismo automóvil.

El 7% de intereses me produce un tic nervioso. En el fragmento de artículo del Diario El País de 30 Sept. de 2014 se indica que España paga en 2015 100 millones diarios. ¿Y no pasa nada?. Qué coño aprendió la gente en el colegio, ¿Nadie sabe sumar ni hacer lectura comprensiva?- Una empresa privada que no gestiona adecuadamente su aspecto financiero, muere. Si no gestiona adecuadamente a sus clientes, muere. Un ente público, por mal que lo haga, SIGUE TENIENDO CLIENTES A LOS QUE COBRAR. ¿Es necesario realmente endeudarse a ese nivel?. ¿Nadie asume la responsabilidad de una mala gestión que arrastre al país a esto?.  SI NO TENGO, NO GASTO. Pero no, Aeropuertos como el de Castellón o Ciudad Real, La ciudad de la cultura de Santiago de Compostela, el bosque de acero en Cuenca, coches oficiales, sueldos vitalicios... ¿¿¿¿ESTO QUE ES?????

Y mientras una pluriimposición fiscal sobre cada mísero euro que ganamos. Solo un ejemplo: 

  • Cuando cobro una nómina , me retienen IRPF
  • Cuando con lo que me queda de ella decido comprar una casa,  debo pagar el IVA  (y el notario, y el Registro, que es público pero cobra...)
  • Si fallezco, el piso que he pagado con lo que me ha quedado neto de nómina, tras liquidar impuestos de compra e IBIs anuales, se lo dejo a mi hijo que TAMBIÉN TIENE QUE PAGAR...
  • Si lo vendo antes de fallecer, me cobran por el beneficio obtenido y la plusvalía


Y eso que hablamos de un derecho constitucional básico, como es el de una vivienda digna. Como resultado, según indica El Mundo, 184 días currando para pagar impuestos. Eso deja los 181 días restantes del año (menos de la mitad) para ti. Si a cambio tuviésemos unas prestaciones sociales magníficas, perfecto. Pero no es así. Nos comparan con otros sistemas tributarios en términos de pagar menos que ellos, pero no nos hablan de si percibimos más o menos que ellos. No podemos ser europeos para los impuestos y españoles para los salarios y las prestaciones. O el que decide cambia el chip, o deberíamos cambiarlo "nosotros". No trabajo más de medio año para pagar impuestos y que otro se los gaste en gilipolleces. A ver si se nota en las urnas de una puñetera vez.



domingo, 13 de septiembre de 2015

The Banking Dead

Stop. Callejón sin salida. Por más que corras, esto se acaba y en cosas como esta, ninguna persona es diferente al resto, excepto por el modo en el que se pueda llegar al final del trayecto.
Los faraones se enterraban bajo pirámides suntuosas, repletos de enseres, objetos valiosos e incluso sirvientes con la idea de que pudiesen resultarles de utilidad en "la otra vida" y en la actualidad se podría decir que son imitados por los grandes empresarios de este siglo.
Recientemente falleció D. Emilio Botín. Tantos años de trabajo, con tantos éxitos empresariales, bien podrían haberle valido para que Dios le concediese una prórroga, pero no. Una vida acomodada, e incluso detalles como el ir con pantalón corto y bambas en una visita oficial del Rey puede, pero no más años de vida. Quizás si el hombre se hubiese convertido al budismo se le hubiese valido para reencarnarse ahora en ornitorrinco australiano, que dicen que son muy felices allá en las antípodas, pero me temo que actualmente el pobre hombre no haya tenido demasiado recorrido extra.
Quizás, por aquello de aprender un poco de la experiencia ajena, cabría preguntarse si merece la pena ese afán de crecer  (empresarialmente hablando), trabajar  y acaparar tanto para, finalmente, conocer el final de la historia de antemano. De aquí no sale vivo nadie. El trabajo dignifica al hombre, y no voy a ser tan cínico de negar que vivir bien nos gustaría a todos pero, como todo en esta vida, la virtud podría encontrarse en un término medio. Un saldo en el banco que no seremos capaces de gastar ni en esta ni en 4 vidas más consecutivas que viviésemos, podría suponer también un fracaso. Tanto si no somos capaces de llegar a fin de mes, como si teniéndolo no somos realmente capaces de disfrutar y ser felices hasta el punto de que una bajada en el volumen de ventas de la línea de yogures desnatados con bífidus nos suponga un amago de ictus, es indicador de no estar jugando bien las cartas.
Ojo, no tengo el honor de haber conocido a este señor, que conste que solo reflexiono a raíz de su fallecimiento, pero, igual que el faraón se llevaba el oro para la otra vida, parece en algún momento que este tipo de empresarios contaran con que se van a levantar al más puro estilo zombie en The Walking Dead y deben guardar y guardar por si necesitan suelto en su momento para comprar un par de cerebros con que alimentarse de aquí a la eternidad (eso contando con que no le den un hachazo en la sien y se  re-muera de forma definitiva).
Cualquiera podrá decir que esta retahíla es la propia de una persona de clase ¿media? y que realmente a todos nos gustaría ser capaces de llegar a ciertos niveles... bueno, cada uno tiene sus preferencias y esa podría ser la de muchas personas pero, al margen de eso (que es algo muy subjetivo) sí hay algo que tengo claro: en el siglo XXI somos muy modernos y civilizados. Hemos creado una sociedad muy compleja, entre leyes e interrelaciones económicas en un mundo globalizado y cada vez más pequeño. Y se nos está olvidando un pequeño detalle, cada día más: Somos seres vivos, casi animales, con necesidades básicas que satisfacer tanto materiales como afectivas. Defecamos, orinamos, comemos, dormimos, lloramos, reímos... contamos con una vergüenza tóxica que nos lleva a ocultar cada vez más nuestra faceta emocional y valemos más por lo que hacemos que por quienes somos. Cada día más, nos cerramos delante de una pantalla de móvil, tablet o PC y se nos olvida correr, saltar, gritar, tirarnos al suelo para jugar con nuestros pequeños...Y no me gustaría llegar a cierta edad o a mi lecho de muerte y pensar que no he reído ni llorado lo suficiente pero, eso sí, mi empresa ha subido en el IBEX 1.324,50 puntos básicos en la última semana. Susto me da darme cuenta tarde de estas cosas... ¡Ah!, y que descanse en paz. Siempre es lamentable que un ser humano nos abandone.

sábado, 25 de abril de 2015

El Castrato

El "Castrato" era el cantante al que le extirpaban el escroto y el tejido testicular que este contiene (lo que viene siendo el saco de los huevos) para no perder una bonita voz aguda. Resulta una decisión un poco drástica, que probablemente no sería adoptada con el consentimiento del cantante (que seguramente se descojonaría de la risa). Una vez descojonado, este podía interpretar papeles femeninos, gracias a la tesitura de voz resultante. Quizás para interpretar papeles femeninos sería buena idea contar con seres humanos de ese género pero, entonces, no seríamos como somos [...]

Lo que no se refleja en las enciclopedias Salvat que adornaban los muebles de los salones más elegantes de mi barrio es que "castrato" también es el término empleado por mis convecinos más eruditos en lingüística, para referirse al centro estadístico de bienes inmuebles de mi ciudad, encargado de la descripción física, jurídica y económica de los mismos. Veo coherente que exista un registro para tales fines, pero quizás no tan coherente lo que resulta en estos tiempos de sus "estadísticas", no muy actualizadas. 

Hoy me he encontrado con una grata sorpresa (como todas las relacionadas con materia tributaria, gracias Montoro, eres un detallista), derivada del valor catastral de mi vivienda. Mis queridos organismos públicos y clases políticas gestoras tan a favor de la ciudadanía (un par de meses de campaña cada 4 años, al menos), os dejo una cuestión candente: ¿Por qué si sube el valor de la vivienda, sube su valor catastral, pero si baja, este no lo hace?, ¿ehn?,¿ehn?...
¿Por qué insondable razón se deben pagar 4.000€ de "plusvalía" a un ayuntamiento, por un piso comprado en la cúspide de la burbuja inmobiliaria y malvendido tras 7 años de crisis, si se ha devaluado más que los videoclubs de VHS?. La plusvalía, también conocida como Impuesto sobre el Incremento del Valor de los Terrenos de Naturaleza Urbana, grava el incremento del valor del suelo. Si me veo obligado a vender por menos de lo que me costó... ¿Dónde está el incremento? Si no hay incremento... ¿cuál es la base imponible del impuesto?

Al final, la sabiduría popular tiene más razón de lo que parece, y lo que se puede confundir con una persona que no habla adecuadamente, en realidad es una muestra más de experiencia y sabiduría. El castrato define perfectamente lo que somos frente a este organismo y las normas que regulan la materia. Castrados, eunucos, borregos que hacemos lo que nos dicen igual que un pequeño le hace caso a su padre cuando este se muestra autoritario. Pero un padre también puede equivocarse, no es más que otra persona imperfecta, puede que con buena intención, pero imperfecta.

Demasiado afán recaudatorio, demasiada necesidad de que todos seamos primos de Farinelli, sin nada que aportar para rellenar el paquete del calzoncillo. Si quieren voces de soprano, que se amputen los genitales con una guillotina de papelería. Yo tiendo más al barítono y a confiar en el sentido común del sistema judicial al que pienso acudir si finalmente se da el caso. Ya vale, tíos. El universo no me ha dado genitales para nada. (Además, canto de puta pena, así que no me toquéis los huevos).

viernes, 24 de abril de 2015

La cabaña del tío Tom

Esta novela fue la más vendida en el siglo 19, y fue un recurso más de los que se usaron en contra de la esclavitud. Cosas de la vida, esto fue antes de la guerra civil de Estados Unidos, y es que las situaciones que se llevan al extremo, terminan desequilibrando en exceso la situación y se acaba rompiendo la baraja.

Ahora estamos en el siglo 21, ya no se llevan esas cosas, la esclavitud fue abolida, los negros ahora son gente de color, las mujeres iguales que los hombres, y comemos bocatas de perdices a diario. O eso nos quieren vender (no se con qué finalidad, porque en la mayoría de los casos quien lo escribe es tan pringado como cualquiera). Si comparamos la situación del tío Tom con la España que nos han dejado, creo normal que se generen dudas razonables al respecto.

Es cierto que el trabajo esclavo no estaba exento de dureza y que las jornadas alcanzaban las 15 horas diarias, si bien los domingos era día de descanso, incluso en algunos casos los sábados tarde. Con este supuesto, el tío Tom trabajaría un total de unas 83 horas semanales en total, y contaría con alojamiento y alimento en la explotación agrícola en la que desarrollase su labor.

Si comparamos a este esclavo con un instalador de fibra óptica, que (según dice el diario El Mundo - ) su jornada supera las 10 horas diarias, de lunes a domingo, el trabajo efectivo al cabo de la semana sería de 70 horas.(http://www.elmundo.es/economia/2015/04/01/551c1da022601de76f8b456f.html)

Si a esto le sumamos que deben poner su propio vehículo y combustible, cotizar su autónomo y cobrar 700€ con los que atender esos gastos y costearse el caprichoso vicio de comer, cualquier parecido con la esclavitud está clarinete que sería coincidencia. Coincidencia porque el vividor de Tom comía y dormía sin cuestionarse que, tras trabajar tan larga jornada, pudiese después siquiera tener el derecho de satisfacer sus necesidades más básicas de alimento y alojamiento. Encima, el tío se pegaba día y medio de descanso cada semana, como si la productividad de la plantación no fuese con él. No me extraña que abolieran la esclavitud con tal panorama de recursos productivos desperdiciados.

Si de verdad deseamos sentirnos orgullosos de nosotros mismos, sería interesante conocer como trata la empresa que nos presta servicio a sus empleados, y a qué estamos contribuyendo siendo sus clientes. Del mismo modo que algunas textiles han explotado a personas en busca de mano de obra barata en países del tercer mundo, o que otros han vertido residuos contaminantes a ríos (que para eso están, ¿no?), no tenemos que ir tan lejos para encontrar a empresas plenamente conscientes de su afán de lucro y de lo que para esto supone la gran revolución laboral de esta década gracias a la cual, han podido recuperar su beneficio. Al fin y al cabo, la mano de obra es uno de los costes más elevados en cualquier empresa y a falta de nuevos ingresos, bien está reducir costes para aumentar el beneficio.

Ya no basta con seguir una estrategia de mercado que me permita gestionar una empresa rentable y sostenible en el largo plazo. El objetivo de un beneficio creciente, ejercicio tras ejercicio, es perseguido por todos. Cada vez más cuota de mercado, más millones de €, más accionistas contentos deseosos de participar más y más en la empresa. Esta tendencia es insostenible en el tiempo, no basta con crear una empresa para poder tener unos ingresos que me permitan vivir con holgura. Queremos más y más, y más... hasta lo enfermizo. No siendo suficiente con empresas capitalistas puras, vemos en las noticias a políticos que lo tienen todo y quieren más, hasta caer en manos de la justifica por culpa de un saco que se ha roto de tanto llenarse.

Todos los sacos se rompen.
La esclavitud en norte América terminó, hubo una guerra civil.




sábado, 1 de noviembre de 2014

Todos los caminos llevan a Roma (y de allí vienen también)

Acaba de nacer mi 2º hijo: Daniel.

Lo mejor: la sensación de hacer algo bien. A ojos de cualquiera, tener un hijo es motivo de felicitación. Es curioso: entre todas mis publicaciones de Facebook, solo el nacimiento de mis hijos ha superado en popularidad a mis logros deportivos. Se ve que en esta sociedad globalizada y tecnológica, donde todo se mide en euros y gigabytes, todavía (aunque sea de un modo subconsciente) seguimos valorando las cualidades inherentes al ser humano, al margen de la era en que vivamos.

Lo peor: ¡¡las noches en el hospital!!. Bueno eso, y el inevitable sufrimiento al que cualquier mujer ser ve sometida como módico precio a cambio del milagro de crear una nueva vida.

Lo primero que me ha sorprendido, es comprobar en primera persona cómo hemos pasado del derroche inconsciente, como si el dinero de los presupuestos públicos destinado a sanidad naciese de un arbolito (eso sí, fuertemente custodiado en el huerto del Banco de España, que si no todos iríamos en Yate), a ahorrar en cosas tan absurdas como el pedir que un enfermo conserve una venda para sujetar los sensores del "monitor de embarazo" (seguro que tendrá algún nombre técnico como monitorizador cardiovaginotorázicorectal-intrínseco-fetal, así parecen más listos, pero dicen lo mismo) para que la misma venda le sirva en sucesivas visitas, o escuchar el bufido de la enfermera somnolienta de guardia, al pedirle dos ibuprofenos en lugar de 1 porque al padre también le duele el cráneo encefálico de escuchar berridos de neonatos en estéreo, al tener que convivir en habitación compartida con otra pareja de padres nobeles.

Un solo pediatra para todos y, todo hay que decirlo, tan dispuesto que compensa con creces (y con profesionalidad y mucho esfuerzo) las carencias que hoy por hoy nos ofrece el servicio de salud público, al poner a un solo médico para toda una planta. Es curioso porque la situación provoca que enfermos o (en este caso) padres de recién nacidos estemos pululando por los pasillos en busca del pediatra, como el que busca a Wally en el dibujo, con la dificultad añadida que que todos los sanitarios se visten iguales. Habría que sugerir al SAS que vistiesen al médico con una camiseta de rallas rojas para facilitar la labor. Me encantó el mote que estos médicos nos ponen a los caminantes dubitativos de pasillos en busca de consejo médico: los Walking Dead... muy apropiado!! :)

Pero la conclusión más fuerte que saqué en estos días, al margen de economías y presupuestos públicos, es una mucho más humana y real:

Todos los bebés se comportaban igual, lloraban igual, reaccionaban al baño igual (¡a ninguno le gusta al princio!)... estamos todos programados de fábrica con el mismo software... y todos acabamos igual. Hay una gran similitud entre el principio y el final de la vida y se podía comprobar con solo bajar de planta en el hospital:

El carrito de bebé VS. Silla de ruedas del anciano
La cuna VS. la cama de hospital
La madre que cuida al bebé VS el cuidador del enfermo
La rutina de dormir y comer VS el enfermo que solo duerme y se levanta para comer

La gran diferencia es que en el bebé, todas las perspectivas están llenas de ilusión y planes y en el anciano la desesperanza acaba ganando la partida.

Esos son el inicio y el final del trayecto. Los atajos que cojamos por el camino o la velocidad a la que lo recorramos, la ponemos nosotros. Pero al final, por mejor que conduzcamos, el destino de todos es el mismo. Quizás esta reflexión me venga bien para poner el aire acondicionado, mi CD favorito, abrir el techo solar y conduzca disfrutando de las vistas, en lugar de obsesionarme tanto con llegar.




martes, 26 de febrero de 2013

Gente sin casas... ¿casas sin gente?

Me sorprendió leer una pintada en la pared con la frase que titula esta entrada en el blog. Sinceramente esto ya es una locura, y la madeja está tan liada que la única opción que va a quedar va a ser cortarla (que cada uno extrapole este símil a la situación actual con el optimismo que prefiera aplicar).

Nos ceñimos a la norma vigente y dejamos a un lado el sentido común con el que Dios (o quienes prefieran, la naturaleza) nos ha bendecido para después agradecérselo no usándolo.

La normativa que regula la morosidad bancaria implica que al acumular 4 meses de impagos, el préstamo se considera en mora y se inician las acciones correspondientes. Hace años (no demasiados aunque pareciese que hace un siglo ya), cuando todo era "normal", existía el moroso de nacimiento, mal pagador por naturaleza o incluso en casos el sinvergüenza que con premeditación solicitada una financiación con el plan de impagarlo. Entonces es lógico que todo el peso de la ley recaiga sobre alguien que se presupone que tiene capacidad de pago y, pudiendo, no quiere devolver un dinero que previamente se le ha prestado y que no es suyo.

Es totalmente lógico y, a pesar de que ahora está de moda blasfemar contra todo lo que huela a banco, propongo hacer un breve ejercicio de reflexión: Ponte en su lugar, saca los 3.000€ que tengas ahorrados y préstalos a un desconocido con la intención de que en un año te los devuelva, junto con 100€ más de intereses. ¿No te crea un mínimo de intranquilidad?. Imagina que descubres a esa persona de vacaciones en el caribe mientras un año después no te ha devuelto tu dinero.¿No crees que tendrías ganas de hacer algo para solucionarlo?. Por otro lado, no se me ocurre un modo de acceder a una vivienda (que no sea un alquiler) si no es recibiendo el dinero prestado. De otro modo, tendría que ahorrar largo tiempo, y si durante ese tiempo tuviese que pagar alquiler para tener donde vivir, la tarea de ahorrar se haría complicada. Los bancos nos dan su servicio y aportan igual que una panadería nos permite comer pan a diario. De lo contrario no seríamos todos clientes de (al menos) uno de ellos. Y es totalmente lógico que busquen un beneficio, como cualquier empresa que abre su puerta cada mañana.

Sin embargo, lo que entiendo que procede urgentemente mejorar, es la normativa que regula todo esto.

Es cierto que la voracidad de cualquier empresa con afán de lucro es ilimitada y que es necesario poner puertas al campo y medidas como (por ejemplo)  regular normativamente que NINGUN banco pueda provocar y premitir que una persona se endeude por encima de un límite concreto y razonable para evitar que nadie pueda acumular nuevas deudas sin antes atender las ya contraídas o, entre otras, regular y UNIFICAR (realmente, no como ahora) los métodos de tasación de las viviendas (de cara a hipotecarlas) para que tase  la empresa que tase, el resultado sea el mismo.

Medidas de esta índole serían un mecanismo regulador del precio de la vivienda (que es un derecho básico constitucional, y por tanto que como sociedad y como seres humanos, estamos obligados a proteger).

Si se limitan los importes de las tasaciones de inmuebles, no podrían subir los precios de las viviendas dado que no habría nadie que financiase su compra: Las tasaciones no permitirán la venta a precios elevados, con lo que el órgano y la norma, que regula estas valoraciones harían de freno natural ante otra posible subida de precios. Por otro lado,  los niveles salariales establecidos en cada momento, provocarían una reducción en los "ratios de endeudamiento máximos legales" que harían que la deuda máxima a conceder por parte de un banco, a cada cliente, también frene los precios de la vivienda.

Si esto se combina con un "desincentivo" fiscal que consista en gravar de un modo más agresivo las operaciones de compraventa de inmuebles con grandes plusvalías, realizadas en cortos periodos de tiempo (entre fecha de compra y de venta del inmueble), podríamos controlar con herramientas regulables, lo que debe ser un derecho básico para cualquier persona en este País.

Probablemente los habrá que hablen de "libre mercado y competencia": respeto la opinión de todo el mundo, e ilusamente espero que se respete la mía: el libre mercado debería reservarse a aquellos bienes que no se deban considerar como básicos o de primera necesidad. Es inhumano e inmoral especular con el techo, la salud o la alimentación básica de las personas. Sin embargo, por ser primeras necesidades, paradójicamente implican una demanda más fuerte y continua (o lo que es lo mismo, muy apetecible para cualquier empresa con afán de lucro) que si especulamos con tablas de windsurf o alerones de coche.

Querer es poder, pero quien tiene que querer no tengo muy claro en qué bando está... ¿o sí?.




sábado, 6 de octubre de 2012

"Pijo ácrata"

http://www.elmundo.es JUSTICIA | Criticó a la clase política en el auto del 25-Sjueves 04/10/2012 
El PP llama 'pijo ácrata' al juez Pedraz y lo responsabiliza de posibles agresiones a políticos.



Consultemos el diccionario de la RAE:

Pijo, ja.

1. adj. despect. coloq. Dicho de una persona: Que en su vestuario, modales, lenguaje, etc., manifiesta gustos propios de una clase social acomodada.
2. adj. despect. coloq. Perteneciente o relativo a estas personas.
3. m. Cosa insignificante, nadería.
4. m. malson. Miembro viril.


Ácrata.
      1. adj. Partidario de la supresión de toda autoridad.

Autoridad.

1. f. Poder que gobierna o ejerce el mando, de hecho o de derecho.
2. f. Potestad, facultad, legitimidad.
3. f. Prestigio y crédito que se reconoce a una persona o institución por su legitimidad o por su calidad y competencia en alguna materia.
4. f. Persona que ejerce o posee cualquier clase de autoridad.
5. f. Solemnidad, aparato.



Vamos a leer algunos ejemplos para después hablar sobre a la acepción 3 de "AUTORIDAD": verifiquemos si el "prestigio, crédito y legitimidad" que se le debe reconocer al gobierno por parte del pueblo gobernado está patente. Consultemos hoy mismo 06/OCT/12 (por ejemplo) noticias de la web de RTVE:

  • Dimite un alto cargo de Empleo tras decir "las leyes son como las mujeres, están para violarlas". Joder, sin comentarios. JAJAJA!
  • La Defensora del Pueblo no descarta actuar de oficio contra Pedraz por criticar a los políticos. La defensora del pueblo ¿no está para defender al pueblo...?.  Y, un español emite una opinión (aunque sea en un auto judicial), ¿y se le quiere denunciar?
  • Hernando dice que llamar "ácrata pijo" al juez Pedraz no es un insulto personal. Por supuesto, es mera conversación ligera, claramente dirigida a un ente impersonal y atemporal. Qué suspicaces podemos ser...
  • ...Y suerte que hoy no habla ya nadie de la concejal de Yébenes... ninguno de nosotros fuimos traídos por la cigüeña, pero si eres político, no seas tan pamplinas de grabarte en vídeo, pero ni así, ni cagando, ni cantando "soy minero" en un karaoke, que parecemos nuevos...
Como esto es un blog, voy a ser todo lo subjetivo que me salga del pijo (acepción 4): Son 3 ejemplos (para mí, claros) de que el prestigio y el crédito brillan por su ausencia, y la legitimidad... puffff.

¿Os imagináis una sencilla comunidad de propietarios, con el edificio cayéndose por fascículos coleccionables, deudas de todo tipo, morosidad incontrolada e incontrolable, etc., donde, en lugar de hacer una piña, identificar los problemas (uno a uno), enumerar entre todos las posibles medidas para normalizar la situación (nombrar un administrador, reclamar legalmente a morosos, hacer una derrama, ejecutar la obra necesaria, etc.), se tirasen todos de los pelos?. 
"Como los demás no pagan, yo tampoco. Como esto no es mio, yo paso de ser presidente. La del 5º es una caradura y el del 3º un pijo ácrata (el ejemplo es de la comunidad donde vive Hernando, el del PP)". ¿Qué pasaría en esa comunidad?. ¿Cual es el cociente intelectual de sus habitantes?. 

¿Perdemos el tiempo al más puro estilo "Salvame"?: Yo hablo, tú te ofendes y me denuncias, la gente se manifiesta y el país se va a la mierda. Muy inteligente. Muy eficaz. Aterrador.

ACRATA: En su única acepción, podemos ver que define a alguien partidario de la supresión de toda autoridad. Sin embargo, a quien se llama "ácrata" es a un  juez de la Audiencia Nacional, con jurisdicción en todo el país. ¿Cómo podría ser partidario de la supresión de autoridad, un órgano con autoridad en todo el territorio?. Es como si mi a pijo (acepción 4), le da por decir que es asexual y que prefiere la abstinencia. ¡¡PEDAZO DE TROLA SI DIJESE ESO, JAJA!!!


La teoría clásica de Montesquieu sobre la separación de poderes,  distingue entre poder legislativoejecutivo y judicial.

Esta separación tiene como función garantizar la libertad del ciudadano, de modo que un poder judicial independiente puede ser un freno eficaz del poder ejecutivo. Bajo esta separación de poderes, nace el llamado estado de derecho, en el cual los poderes públicos están igualmente sometidos al imperio de la ley

Por suerte, la necesidad de separar estos 3 poderes ha pasado casi inadvertida en los últimos años y  empezaremos a comprobar la eficacia de esa separación cuanto más degradado esté el sistema. Por si acaso, que continué como está.
¡¡Vayamos a pijos!! (acep.4), como dicen en Graná.